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Providencia, primer Ingenio Azucarero en el mundo en certificarse como Empresa B

Providencia logró este reconocimiento gracias a la gestión social, ambiental y económica que ha venido desarrollando por casi 100 años.

En el mundo hay más de 3.200 Empresas B Certificadas, de las cuales 584 son Empresas B de América Latina. Entre ellas se encuentran Aguas Danone, Arrocera Esmeralda, Natura, Juan Valdez y Alquería.

Valle del Cauca, 15 de noviembre de 2021. – Por décadas Providencia ha asumido el compromiso de llevar el crecimiento empresarial de la mano de propósitos sociales, ambientales y sostenibles. Gracias a ese persistente trabajo, la compañía acaba de recibir la certificación que la acredita como miembro de un conjunto de empresas que usan la fuerza del mercado para dar soluciones concretas a temas sociales y ambientales, generando así un impacto positivo en el medio ambiente y la sociedad; se trata de la certificación Empresa B.

El Ingenio logró este reconocimiento gracias a su compromiso social, el cual se ha enfocado en brindar educación de calidad a través del Centro de Formación Integral Providencia, a alrededor de 4.000 personas al año. Sus programas educativos que incluyen guardería (en convenio con el ICBF), educación básica y media, formación para el trabajo, desarrollo humano y educación tecnológica (en alianza con la Universidad Autónoma de Occidente), entre otros, acogen a niños, jóvenes y adultos, que en su mayoría pertenecen a las comunidades que presentan menos oportunidades en la región.

Cursos con el SENA y convenios de extensión académica, así como la donación de bibliotecas en alianza con la Fundación Bibliotec y el desarrollo de escuelas para el fomento al deporte y prevención del consumo de sustancias psicoactivas, también hacen parte de la robusta oferta de programas que Providencia ha creado con el propósito de brindar oportunidades reales y de calidad para el desarrollo de la comunidad.

En cuanto a su enfoque ambiental, Providencia ha ido más allá, desarrollando entre varias otras iniciativas, el Parque Ecológico Providencia, 514 hectáreas en las que se conservan el agua, la biodiversidad y los ecosistemas frágiles amenazados. Este Parque se compone de una reserva ecológica, refugio de vida, que hace parte de la cuenca del Río Amaime y la Hacienda Piedechinche, en la cual el Ingenio ha cedido recientemente 100 hectáreas de potrero para la restauración ecológica del bosque seco tropical, ecosistema casi extinto en Colombia. En esta zona también se ubica el Museo de la Caña, un lugar en el que la compañía trabaja por la conservación y protección de la cultura, la herencia y tradición de la caña de azúcar.

Por último, en el ámbito económico, se materializan los esfuerzos conjuntos para la producción de azúcar, bioetanol carburante, energía eléctrica renovable y compost orgánico entre otros productos, generando 3,500 empleos directos de calidad que brindan bienestar a los colaboradores y sus familias, consolidando a Providencia como un líder en las prácticas empresariales del sector agroindustrial, a nivel local y mundial.

«Desde nuestro origen, la visión de Providencia ha estado impulsada por un propósito social, ambiental y sostenible que va más allá de generar ingresos y ser uno de los mejores ingenios del mundo, para llegar a ser una compañía buena para el mundo. Esta visión se traduce en nuestro fuerte compromiso y respeto por el medio ambiente, una cultura innovadora y un trabajo constante con las comunidades, clientes, autoridades y proveedores, siempre, trasladando con generosidad el significado de dulzura sostenible y sobrepasando cualquier estándar requerido; esta visión que hace parte del ADN de cada uno de los colaboradores de Providencia, es la que hoy nos permite certificarnos como Empresa B y reafirmar nuestro compromiso con el planeta y las futuras generaciones», afirma Vicente Borrero, gerente general de Providencia.

En el mundo hay más de 3.200 Empresas B Certificadas en 71 países, de las cuales 584 son Empresas B de América Latina, en 15 países. Entre otras se encuentran Aguas Danone, Natura Alquería, Juan Valdez, Arrocera Esmeralda y Crepes & Waffles. Para el caso de Providencia, es importante resaltar que la Compañía es el primer ingenio en el mundo, en recibir esta certificación.

Empresa B reconoce las buenas políticas, prácticas, y el compromiso de aspirar a altos estándares de desempeño social, ambiental, transparencia y responsabilidad. Esto significa que Providencia desde hace ya varios años hace parte de aquella comunidad empresarial en rápido crecimiento a nivel mundial, que seguirá apalancándose del poder de los negocios para aportar a la solución de problemas sociales y ambientales.

Aspectos clave por los que Providencia es una Empresa B:

Providencia I

Providencia ofrece educación de calidad a la comunidad y dentro de este propósito, se destaca el Centro de Formación Integral Providencia (CFIP), el cual se consolida como su mayor obra social para la educación a la primera infancia, niños, jóvenes y adultos. El CFIP a la fecha en un porcentaje muy alto es autosostenible, debido al trabajo que se gesta con más de 200 mujeres cabeza de familia, que participan en el Taller de Confecciones Protejer, desde donde se fabrican uniformes de dotación y otros insumos para más de 90 reconocidas empresas en el territorio nacional.

En cuanto al Parque Ecológico, Providencia trabaja por la conservación y protección de 30 nacimientos de agua que alimentan el cauce del Río Amaime, 278 especies de aves entre residentes y migratorias y más de 450 familias taxonómicas de flora. En la zona de Reserva, se han sembrado cerca de 4.000 árboles, con las especies que han sido clasificadas como vulnerables o en riesgo de extinción como el cedro, la palma de cera, el roble colombiano y el medio comino; mientras que en la Hacienda Piedechinche, la Compañía sembrará en un terreno de 100 hectáreas, alrededor de 500.000 árboles con el objetivo de restaurar el bosque seco tropical, ecosistema casi extinto en el Valle del Cauca y Colombia; con esto pretende generar conectividad entre la montaña, el piedemonte y el valle, protegiendo las aves tanto propias del ecosistema como las migrantes, devolviéndoles su hábitat.

Adicionalmente, su operación agrícola cuenta con más de ocho certificaciones como la Bonsucro, reconocimiento mundial aplicable únicamente al sector de la caña de azúcar, que acredita el cumplimiento de los estándares en la fabricación sostenible de azúcar y alcohol; así como la ISO 9001:2015, otorgada por el Icontec para las actividades de fabricación y venta de azúcares granulados, mieles de caña y etanol anhidro combustible desnaturalizado.

«Nos llena de orgullo recibir este certificado porque la excelencia siempre ha estado en nuestro ADN, y lo hemos demostrado con un trabajo en donde prima la conciencia social y ambiental, no solo para superar estándares, sino bajo la convicción de que es lo correcto» agrega Borrero.

En Providencia, el imaginario dulce y sostenible es imparable. Para 2022, el Ingenio traza metas como continuar siendo líderes en el mercado nacional y aumentar la participación en mercados internacionales, además de continuar consolidando esfuerzos en la gestión de la sostenibilidad, así como mantener en alto la cultura de innovación y gestión del conocimiento.

«El respeto y el amor por el planeta nos motivan a la mejora continua, pero hoy es esta certificación internacional, que nos otorga reconocimiento como primera empresa de la industria azucarera en recibir tal respaldo, la que nos compromete a seguir trabajando por Colombia, como lo hemos venido haciendo durante décadas» concluye Borrero.

Sobre Providencia:

Providencia es un ingenio azucarero que reafirma su visión compartida entrelazando la naturaleza, la educación y el desarrollo social para dejarle un lugar tan bueno o mejor que el que recibimos a las futuras generaciones para vivir, siendo así una organización que por más de 90 años ha entregado dulzura sostenible. En 1991 el Ingenio pasó a formar parte de la Organización Ardila Lülle, incorporando grandes avances tecnológicos y diferentes cambios en su estructura organizacional.

Actualmente la Compañía cuenta con una molienda anual de más de 3,400,000 toneladas de caña y una producción anual de 269,792 toneladas de azúcar, más de 67millones de litros de alcohol y 250,951 MWh de energía. Su portafolio de productos de consumo consta de azúcar blanca, morena y orgánica (siendo el primer ingenio colombiano en producir este producto en el año 1999). Para el segmento industrial, se elaboran y comercializan alcoholes, compostaje y miel. Su portafolio de calidad y pureza ha llevado a la compañía a ser reconocida internacionalmente, logrando que sus productos sean exportados a países como Alemania, España, Estados Unidos, Chile, Haití, y Corea del Sur, entre otros.

Su gestión agroindustrial se ha acompañado de proyectos con visión social que se materializan a través de iniciativas como el Centro de Formación Integral Providencia, que educa a más de 4.000 niños y jóvenes al año, así como Providencia Conecta, una actividad que brinda acceso gratuito y comunitario al servicio de Internet.

En cuanto a su enfoque ambiental, Providencia trabaja en la conservación de los recursos naturales en sus modelos de producción especialmente en suelo, agua, y aire. Igualmente promueve los valores, la tradición, la herencia de la cultura de la caña de azúcar, así como la conservación de la biodiversidad, los ecosistemas frágiles amenazados y las especies endémicas de la región, labor que ejerce en el Parque Ecológico Providencia.

El compromiso de Providencia con sus procesos la ha llevado a recibir diversos reconocimientos, entre ellos la certificación internacional Bonsucro que acredita el cumplimiento de los estándares en la fabricación sostenible de azúcar y alcohol provenientes de los cultivos de caña de manejo directo, así como la ISO 9001:2015, otorgada por Icontec para las actividades de fabricación y venta de azúcares granulados, mieles de caña, entre otros. Recientemente se le otorgó a la Organización la certificación Empresa B la cual es garantía de sus altos estándares de desempeño social y ambiental, transparencia y responsabilidad.

Certificadora y representación en América Latina

La organización certificadora es B Lab, una entidad sin fines de lucro de Estados Unidos que desde 2006 impulsa las B Corps, o Empresas B, (empresas de triple impacto positivo: ambiental, social y económico) en el mundo. 

Sistema B es una fundación que cree que los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil, los movimientos sociales, los ciudadanos y la responsabilidad social de los negocios, deben trabajar todos juntos para resolver los problemas sociales y ambientales actuales. Desde 2012 es aliado global de B Lab, en la promoción de las Empresas B y otros actores económicos en América Latina y Caribe, para construir una nueva economía en que el éxito y los beneficios financieros incorporan bienestar social y ambiental. 


Más información en www.sistemab.org

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