La conectividad, base para el desarrollo de las industrias verticales
La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+) organizó el evento “Digitalización y conectividad como potenciador de las industrias verticales”. En la primera parte de la jornada inaugural, especialistas de Costa Rica, Puerto Rico, Argentina, México y Brasil presentaron casos y propuestas sobre espectro, redes privadas, IoT, inteligencia artificial y políticas públicas.
Buenos Aires, Argentina — 9 de octubre de 2026 — La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+) dio inicio al evento “Digitalización y conectividad como potenciador de las industrias verticales”, un espacio que reunió a referentes regulatorios, técnicos y empresariales de la región para analizar cómo las telecomunicaciones habilitan el desarrollo de otros sectores de la economía.
La presentación y bienvenida del evento estuvo a cargo de José Otero, director ejecutivo de ALT+, quien remarcó que se centrará en “un aspecto más realista, que se está haciendo con estas nuevas tecnologías, cuál es el alcance, cuáles son los niveles de adopción y cuáles son los resultados de estas implementaciones”. Y enfatizó que “si queremos que nuestros países tengan una transformación digital real, donde la tecnología esté siendo utilizada para el beneficio de toda su ciudadanía, tenemos que considerar cuáles rubros de la economía van a estar implementando estas nuevas oportunidades en los sectores más remotos y rurales”.
Glen Fallas, director de la Dirección General de Calidad de la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL) de Costa Rica, repasó el espectro asignado mediante subastas, que suma 1340 MHz para servicios IMT, y la subasta 5G de enero de 2025. Esta fue de carácter no recaudatorio y fijó compromisos por 3.373 sitios, orientados a los distritos con mayores brechas de conectividad. También destacó la designación de la banda completa de 6 GHz para uso libre, la prueba de APIs abiertas en un sandbox regulatorio y las medidas contra el fraude. “Sin esa base de conectividad no se pueden promover negocios de tecnologías de información y comunicación”, afirmó.
Por su parte, Norberto Cruz Córdoba, presidente del capítulo de Puerto Rico de Internet Society, presentó a la isla como una economía digital madura, con 3,3 millones de habitantes y el PIB per cápita más alto del Caribe, y recorrió el impacto de las TIC en agroindustria, fintech, salud, comercio y manufactura. Explicó que, tras el huracán María, se rediseñó la estrategia de conectividad, con nuevos puntos de aterrizaje de cables submarinos, y señaló desafíos como la fragilidad de la red eléctrica, la brecha rural y la fuga de talento. “Ninguna estrategia digital sobrevive a una red eléctrica inestable”, sostuvo.
Desde Argentina, Hernan La Rosa, Commercial Marketing Managerde de IMOWI, operador móvil virtual surgido de la Cámara de Cooperativas de Telecomunicaciones (CATEL), explicó cómo funciona el internet de las cosas (IoT) y citó estimaciones de IoT Analytics de unos 19.000 millones de dispositivos conectados a fines de 2024 y 40.000 millones o más hacia 2030. A partir del caso de la telemedición eléctrica, presentó una propuesta de conectividad gestionada para cooperativas y distribuidoras: una plataforma web propia para administrar las SIM de forma autónoma, sin costos de licencia y sin exigencia de escala.
En materia de estrategia, Ricardo Zermeno, CEO de Select México, expuso cinco macrotendencias de la inteligencia artificial y siete modelos de negocio para la nueva era. Recordó que el sector de las telecomunicaciones ya enfrentó la disrupción en dos ocasiones, con la larga distancia y el SMS, y propuso a las empresas operar a dos velocidades: fortalecer el negocio actual y crear nuevas unidades para quienes hoy no son clientes. A los gobiernos les planteó regular y fomentar el ecosistema completo, y no solo la capa de telecomunicaciones. “La tecnología sin cambio en las prácticas gerenciales no genera productividad”, remarcó.
Cerró el bloque Agostinho Linares, Executive Director IPE Digital de Brasil, quien describió los distintos modelos de redes privadas (propias, compartidas y contratadas a operadores móviles), el esquema de autorización por polígono de Anatel y el rol de las bandas bajas, medias y satelitales. Presentó el caso “Fazenda Conectada”, en Água Boa (Mato Grosso), donde la telemetría en tiempo real permitió una reducción del 32 % en el consumo de combustible y un aumento del 25 % en la velocidad operativa de la cosecha. Citó además un estudio sobre Bolivia según el cual 10 puntos más de digitalización en los procesos productivos elevan el PIB per cápita un 6,29 %. “La conectividad no es un gasto operativo, es un multiplicador directo de la riqueza nacional”, afirmó. Las presentaciones coincidieron en que la conectividad es la condición de base para el desarrollo de las industrias verticales, pero que su impacto depende también de marcos regulatorios habilitantes, infraestructura resiliente y de la capacidad de las organizaciones para adoptar la tecnología y transformar sus procesos.

