ALT+ debatió cómo convertir la infraestructura en productividad para las industrias verticales
La primera parte del segundo día del evento “Digitalización y conectividad como potenciador de las industrias verticales” reunió a referentes de Colombia, Centroamérica, Chile y Brasil, junto con analistas de Frost & Sullivan, para analizar cómo pasar de conectar personas a transformar las economías productivas.
Buenos Aires, Argentina — 14 de octubre de 2026 — La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+) desarrolló la primera parte del segundo día del evento “Digitalización y conectividad como potenciador de las industrias verticales”, un espacio que reunió a referentes públicos, organismos regionales, consultoras y analistas para debatir cómo transformar la conectividad en productividad. Las presentaciones coincidieron en un diagnóstico común: América Latina avanzó en cobertura, pero el desafío actual es medir el éxito por su impacto económico y social, y no por la cantidad de antenas instaladas.
Desde Colombia, Sandra Urrutía, secretaria TIC y Gobierno Abierto de la Gobernación de Boyacá, presentó el modelo “Boyacá 360”, que articula tres capas: comunidades de conectividad operadas por juntas de acción comunal y asociaciones campesinas, formación de talento joven en ciencia y tecnología, y el proyecto Ruralab para niños de escuelas rurales. La iniciativa alcanza 62 municipios, más de 12.000 personas y 51 escuelas conectadas. “El salto que tenemos que dar en Latinoamérica no es solamente conectar a las personas; lo que tenemos que hacer es habilitar nuestros territorios para que tengan estas habilidades y estas capacidades en la era digital”, afirmó. Y sostuvo que la política pública debe medir “no solamente cuántas antenas instalé o cuánta cobertura tuve, sino qué impacto tuve, cuántas vidas cambié”.
Alejandro Herrera, secretario adjunto de COMTELCA, planteó la necesidad de una agenda regional para digitalizar industrias y territorios, con la conectividad significativa como primer eje del plan estratégico 2026-2029 del organismo. “Conectar ya no es suficiente”, afirmó. Herrera advirtió además que “la tecnología no nos espera, avanza mucho más rápido que nuestros marcos normativos y nuestros marcos legales”, y detalló que COMTELCA impulsa la innovación y mejora regulatoria, la convergencia tecnológica y el uso eficiente del espectro.
Jorge Atton, director ejecutivo en Attsons Consulting, sostuvo que la región completó la primera etapa del 5G, el despliegue de antenas, y que el negocio está ahora en el segmento B2B. “El futuro de las telecomunicaciones no es vender megabits al celular, sino vender productividad a las empresas”, aseguró. Propuso avanzar hacia redes privadas 5G, combinarlas con inteligencia artificial y adoptar una agenda industrial que incluya neutralidad de red adaptada, espectro flexible, autorizaciones simplificadas e infraestructura compartida. Sobre el marco normativo, advirtió que “usar la tecnología del siglo XXI con un marco regulatorio diseñado para el siglo pasado no tiene ninguna lógica”.
Ian Fresco, consulting analyst de Frost & Sullivan, remarcó que “la región ya ganó la primera batalla, la de conectar personas, pero conectar personas y conectar activos productivos son dos batallas distintas”. Apoyado en datos de la CEPAL y de CAF, señaló que la productividad laboral de la región equivale al 25% de la de Estados Unidos y que el índice de economía digital alcanza apenas el 29% frente a las economías avanzadas. Para Fresco, “la digitalización no empieza comprando la plataforma más cara, empieza identificando una ineficiencia operativa concreta que los datos pueden resolver”.
Por su parte, Ignacio Perrone, director de investigación de Frost & Sullivan, explicó la curva de madurez de la digitalización industrial, que va del monitoreo básico a la operación remota y autónoma, y alertó que si se rompe un solo eslabón de la cadena —sensores, conectividad, análisis y ejecución— el valor económico se evapora. “Si tenés un activo físico que puede valer millones de dólares, pero que no está instrumentado con sensores, estás básicamente operando a ciegas”, señaló. Perroni ilustró el impacto con los casos de Codelco en Chile, Petrobras en Brasil y la agricultura de precisión.
Desde Brasil, Eduardo Tudé, presidente de la consultora Teleco, planteó que la transformación digital entra en una etapa 2.0 impulsada por la inteligencia artificial, en la que los operadores deben ir más allá de la conectividad: en el segmento B2B, los servicios que no son de conectividad, como nube, ciberseguridad e IoT, ya representan el 24% de los ingresos y son los que más crecen. “La arquitectura tradicional, que envía todos los datos a la nube, no basta para las demandas de la IA moderna”, afirmó, al destacar el rol del edge computing y de la soberanía de los datos, y propuso crear un observatorio de borde para América Latina, a partir de la experiencia de la Unión Europea. Más allá de los enfoques, las intervenciones coincidieron en que la conectividad es el punto de partida y no el destino: el valor se construye al articular infraestructura, capacidades, marcos regulatorios actualizados y casos de uso concretos en las industrias verticales.

