La IA en la educación: sin infraestructura, lectura y pensamiento crítico, amplifica las brechas
La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+) organizó el panel “Los impactos de la IA en la educación”. Tres especialistas de México, Colombia y Argentina coincidieron en que el desafío no es cuánta tecnología se incorpora a las aulas, sino cómo se usa y quién enseña a pensar.
Buenos Aires, Argentina — 25 de octubre de 2026 — La Alianza Latinoamericana de Telecomunicaciones (ALT+) realizó el panel “Los impactos de la IA en la educación”, un espacio que reunió a Alicia Bañuelos, presidente de Fundación NAOS, Martha Castellanos, vicerrectora de la Fundación Universitaria del Área Andina, y Salma Jalife, CEO de Centro México Digital. Las tres especialistas de la región analizaron las oportunidades y los riesgos de la inteligencia artificial en los sistemas educativos, desde la infraestructura y la formación docente hasta el desarrollo del pensamiento crítico.
Como inicio de la conversación el anfitrión, José F. Otero, director ejecutivo de ALT+, advirtió que la IA puede convertirse en una “espada de doble filo” que agrave la brecha digital, tanto en zonas rurales y remotas como urbanas.
Salma Jalife, CEO de Centro México Digital, propuso un enfoque sistémico para evitar la tentación de ver la tecnología como un fin en sí mismo, y explicó que la IA no crea realidades nuevas sino que magnifica las existentes. Identificó tres obstáculos estructurales: la brecha de conectividad entre zonas urbanas y rurales, la asequibilidad de dispositivos y planes de datos, y las capacidades digitales y el pensamiento crítico. Entre sus propuestas, planteó conectividad escolar significativa, modelos de IA de bajo consumo que operen localmente, formación docente ética y práctica, con comunidades de práctica e incentivos dentro de la carrera docente, y esquemas de asequibilidad focalizada. “La inteligencia artificial en la educación no es una varita mágica que resolverá por sí sola las deficiencias históricas de nuestros sistemas escolares”, afirmó.
Martha Castellanos, vicerrectora de la Fundación Universitaria del Área Andina, advirtió que no existen problemas con la IA, sino sobre “lo que estamos haciendo mal en la educación”. Con datos de PISA, señaló que el 43 % de los estudiantes colombianos tuvo un desempeño muy bajo en lectura, matemáticas y ciencias, y que el 57 % de los jóvenes de 15 años usa IA para aprender, aunque con poco acompañamiento. Alertó sobre el “reemplazo cognitivo”, que implica delegar el pensamiento y no solo la tarea, y presentó el enfoque de humanismo digital de la institución, con un observatorio, un marco lanzado recientemente junto a la Embajada de Austria y una evaluación centrada en el proceso y no solo en el producto. Destacó una paradoja: el docente crea la tarea con IA, el estudiante la resuelve con IA y el docente la califica con IA. “Estamos haciendo que el humano sobre”, dijo.
Alicia Bañuelos, presidente de Fundación NAOS, cuestionó que las pantallas sean las únicas culpables de los resultados educativos. Según los datos de PISA 2025 que presentó, el 59 % de los estudiantes de 13 países latinoamericanos está por debajo del nivel 2 de lectura, frente al 31 % en la OCDE, lo que equivale a 3,6 años de atraso en lectura, 4,7 en matemáticas y 4,2 en ciencias. Recordó que el deterioro comenzó antes de los smartphones, con el llamado efecto Flynn inverso desde 1975, y que “la tecnología amplificó lo que encontró”: una sociedad que había perdido el pensar profundo. Explicó que resolver ejercicios con ChatGPT eleva el rendimiento un 48 %, pero que al retirar la IA el desempeño en el examen cae un 17 %, y que países con un uso similar, como Singapur y República Dominicana, logran resultados muy distintos, por lo que importa el para qué y el cómo. Sostuvo que los docentes de todas las disciplinas deben enseñar a leer y comprender, porque el aula es el único lugar donde se puede enseñar a pensar profundo. “La tecnología es el motor, pero el lenguaje es el volante”, concluyó.
Las tres panelistas coincidieron en que la IA no reemplaza al sistema educativo sino que expone y amplifica sus fortalezas y debilidades: sin conectividad, lectura comprensiva, pensamiento crítico y docentes formados, el riesgo es una adopción pasiva que profundice la desigualdad. Al cierre, el moderador invitó a la audiencia a contactar a las panelistas a través de ALT+.

